Amor,  Sexualidad,  Virtudes y valores

UN PRINCIPIO PARA ORDENAR TU SEXUALIDAD: LA VOLUNTAD

La sexualidad es un tema que sigue suscitando muchos interrogantes.

Por eso hoy te propongo que reflexiones sobre la relación entre la sexualidad y la voluntad.

Tener una vida ordena implica tener una meta que te lleva a lo correcto.

Sería todo lo contrario al caos, al descontrol y a la permisividad tan galopante que estamos viviendo en nuestra sociedad.

El orden otorga unos puntos de referencia para saber hacia dónde dirigirse, como nos indica el Dr. Enrique Rojas.

En la vida sexual también se hace necesario un orden. La sexualidad no puede ser tratada según a cada uno le convenga o le apetezca.
La sexualidad es algo muy serio con lo que no se puede jugar porque toca lo más íntimo que tenemos las personas, el alma.

¿Porqué hace falta la voluntad en relación a la sexualidad?.

Tener un orden implica seguir unas pautas y unas rutinas. Todos lo necesitamos, nos da estabilidad.

Cuando nos levantamos por la mañana solemos realizar las mismas tareas antes de salir de casa… si no tenemos un orden posiblemente será tal el descontrol que lleguemos tarde a clase o al trabajo.

En la vida sexual ocurre más de lo mismo. Existen unos principios que no se deben ignorar si queremos llegar a tener una relación maravillosa.

No se puede uno dejar llevar sin más por sus instintos, no somos animales, somos personas con una gran dignidad.

Quizás pienses que somos animales evolucionados…


No dejes de leer este artículo para saber de lo que estamos hablando:  ¿Es la persona humana un animal en evolución?


Ahora que ya te ha quedado más o menos claro qué somos realmente la personas tras leer ese artículo, sigamos con nuestra reflexión.

Los chicos a partir de los 11-12 años aproximadamente, comienzan a ser más conscientes de su propia sexualidad. A su alrededor les llega toda clase de información, la mayoría de las veces muy distorsionada, difusa o incompleta.

Anteriormente a esta etapa han de haber ido descubriendo los rasgos propios de su sexo: del varón o de la mujer.

Si todo ha ido con normalidad y se le ha ayuda, sabrán  identificarse correctamente con su identidad sexual con la que han nacido.
identidad sexual

El saber apreciar y aceptar la propia identidad sexual enmarcada dentro de su sexualidad, es sumamente importante hoy en día.

Cada vez es más frecuente que se normalice la idea de que podemos variar de sexo según lo sintamos. La ideología de género miente diciendo que puedemos construir el sexo al antojo.
Con el tiempo van apareciendo más angustias y sufrimientos interiores haciendo de ellos personas destrozadas.

El que no tiene un origen, unas raíces y una identidad bien aceptada, se encuentra fuera de lugar, incluso fuera de sí mismo.


Te recomiendo ampliar más información sobre esta terrible teoría con este vídeo: Tres consecuencias de la aceptación de la ideología de género.
O también puedes tener un breve resumen claro y detallado en este otro artículo de mi blog: ¿QUÉ ES LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO?

Por lo tanto, tenemos en un primer lugar un aspecto muy importante que han de conocer: qué es la sexualidad.

Si no les mostramos su verdadero significado a tiempo, fácilmente se dejarán llevar por la concepción erotizada, manipulada e instrumentalizada que hay de ella y que se cuela en cada vez más series, películas e incluso en algunos dibujos animados.

La sexualidad encierra en sí mucho más que el acto sexual.

Esto tan sólo sería la cumbre del icebert, antes son muchos los momentos íntimos que toda pareja  humana vive dentro de este amor.
Bien es cierto que los momentos previos al acto sexual, se desatan una serie de sentimientos y emociones de profunda pasión, que envuelve a la persona como en una burbuja donde ya parece no tener ni cabida la razón. Tan sólo en esos momentos parecen imperar los instintos que arrastran hacia la otra persona para calmar esa sed de gozo que se ha generado.
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Estos instantes de gozo son necesarios y forman parte de la sexualidad humana, son naturales.

En estos momentos es cuando se hace necesaria que haya habido una educación en la VOLUNTAD. 

Este revoltijo de sentimientos  se han de saber dirigir con voluntad hacia un objetivo que precede a esa entrega. Este fín debería ser dirigirse hacia una entrega incondicional, fiel y fecunda del amor que se tiene hacia la persona con la que se comparten estos momentos.

Pero lógicamente esta fuerza de voluntad no sólo te va a ser útil dentro de la vida matrimonial.

Mucho tiempo antes deberás aprender a tener orden en todos los aspectos, y en el sexual, el que ahora nos ocupa, sobretodo.
Cuando comiencen las hormonas a hacer su debido papel es cuando la voluntad ejerce su protagonismo.

Instintivamente, el ser humano tiende a replegarse hacia sí mismo, yo lo llamo el síndrome del “caracolismo: yo mismo conmigo mismo”, lo cual se traduce en búsqueda egoísta de darse satisfacción.

 

sexualidad- voluntad- identidad sexual
Esto mismo ocurre cuando uno mismo busca su placer con relaciones esporádicas de  fines de semana o tiempo limitado, los amigos con derecho a roce, con la masturbación… muy habitual entre los jóvenes.
Pero también, y sobretodo, durante la época del noviazgo, cobra especial importancia esta fuerza de voluntad para tener autodominio. Ser podrá ser capaz de esta manera de respetar a la pareja, esperando con paciencia y ternura a, si fuera el caso, entregarse plenamente y con verdadero sentido, el uno al otro, tras el sí nupcial.
Esto se llama vivir la castidad en la continencia que ayudará a la pareja de novios  a descubrir mediante esta prueba, ese respeto mutuo, sin saltarse etapas y les preparará en la fidelidad hacia el otro. Referencia que nos lo recuerda en el nº 2350 del Catecismo de la Iglesia Católica.
A ser fiel se aprende desde pequeño, a ser generosos dando lo mejor de uno mismo a los demás aunque suponga sacrificios personales, también el respeto se inculca desde la misma familia…

A amar se aprende amando incondicionalmente, sin pedir a cambio algo egoístamente.

¡Cuántos matrimonios se terminan por no haber sido capaces de buscar el bien del cónyuge como lo primero en esa relación, sacrificándose uno mismo en pequeños detalles cada día… también en la vida sexual.
Cuántas faltas de respeto, por buscar la propia satisfacción, que acumuladas en el tiempo, hieren profundamente esa unión!

Una vida ordenada y virtuosa, si desde la infancia se aprende, ya tienes el mejor seguro de vida para ser feliz. Tanto en el matrimonial, la vocación a la que hayas sido llamado o tú día a día en cualquier actividad o relación.

Actualmente vivimos en una sociedad que nos inculca lo inmediato, el yaismo que en cierta ocasión decía el profesor D. Tomás Melendo, el tener las cosas en el momento, sin esperas ni renuncias.
Esto iría totalmente en contradicción con lo que es la voluntad. Muchas veces se necesita de un tiempo determinado hasta llegar a alcanzar un fin que nos hemos propuesto, durante el cual seguramente podrán haber dificultades a las que tendremos que hacer frente y, por supuesto, sacrificios que se tengan que resolver con inteligencia, ánimo y paciencia.

Para tener voluntad lo primero es tener un fin como objetivo en la vida.

Querer alcanzar la meta como algo supremo y bueno nos hará ser mejor personas y tener mayor plenitud .

Se pueden tener objetivos a corto plazo: aprobar una asignatura, para lo cual habrá que esforzarse, sacrificar tiempo de ocio… o una meta a largo plazo: ser un buen padre y esposo, hacer un viaje en familia… para lo que también se tendrá uno que ir preparando con empeño.
Pero los chicos pueden caer en el error de pensar que cuando les aparece un  deseo han de darle cumplimiento como si fuera una meta a alcanzar: desear algo no es lo mismo que quererlo como un fin.

El deseo es algo que nos suscita el instinto de unos sentimientos de gozo, placer, apetencias… pero sin mucho futuro.

Por eso cuando un niño desea enloquecidamente una chuche, al lograrla, ese deseo decaerá enseguida pues ya ha sido cubierto y pronto le surgirá otro. Cuando desea un móvil y se le concede con una serie de normas (horario, control de los padres…) al cabo del tiempo, tras haber dado satisfacción a ese deseo, deseará más: aumento del  horario para cogerlo sin tanto control de los padres…
Sin embargo también puede desear comerse una caja entera de galletas pero no quiere ponerse malo del estómago, por lo que entrarían en contradicción ese desear con el querer.

Desear no pasa por la razón ni la voluntad, querer algo sí.

Y sin voluntad, como nos cita el Dr. Enrique Rojas, no puede haber orden en la vida, por lo que se va a la deriva sin saber poner límites, ni filtros ni objetivos claros en lo que hagamos, no serás brújula sino veleta.

Esto supone que te dejarás llevar por el viento que más te sople sin saber siquiera hacia donde te lleva.

Claro está que esto no se consigue en dos días, es un proceso madurativo que se irá adquiriendo con el tiempo y con la práctica de estos hábitos.

En el documento “La sexualidad humana: verdad y significado”, del Consejo Pontificio para la familia, se nos expone la importancia de tener un orden de la razón, lo cual no es otra cosa que esta inteligencia de la que ya he hablado en otras ocasiones.
Actuar reflexionando con antelación, no dejándose llevar por los primeros impulsos que vienen. Sin embargo, como bien sabemos, llevar a cabo esto con éxito, no es cosa fácil, para lo cual debemos hacer uso (nuevamente) de los dones tan maravillosos que la Iglesia nos ha regalado gratuitamente y que nos harán tener discernimiento para poner orden: El Espíritu Santo.
El documento anteriormente citado, nos dirá:
La sexualidad es un bien tan importante, que precisa protegerlo siguiendo el orden de la razón iluminada por la fe.
Y según Enrique Rojas:
el orden es un segmento esencial de la voluntad, placer de la razón y sedante de la afectividad.

Toda esta fuerza de voluntad debe complementarse con las virtudes. Ellas son las que ayudarán a dirigir la conducta hacia el fin que se pretenda.


Puedes ampliar información en este otro artículo del blog: ¿Quieres saber cuántas virtudes hay en tu vida?


Espero y deseo que estas palabras te hayan ayudado a reflexionar y a descubrir con la fuerza de la voluntad una sexualidad más ordenada.

No te vayas sin echarle un vistazo al fantástico e imprescindible libro que acabo de publicar, un completo manual para todos los que nos preocupamos por la educación de los niños para que crezcan libres y sin caer en los engaños de la IDEOLOGÍA DE GÉNERO.

Pincha en la imagen para leer el resumen.

 

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Un saludo y hasta pronto!!

ALICIA BEATRIZ MONTES FERRER

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