Argumentos que desmontan los beneficios de las nuevas familias
Educación en familia,  Ideología de género

Argumentos que desmontan los beneficios de las nuevas familias

Las nuevas familias. Argumentos que desmontan sus beneficios.

Cuando se habla de la aceptación de la diversidad de las nuevas familias hay que tener cuidado, porque hay trampa. Es importante que estemos bien informados y eso trato de hacer en este artículo.

Mezclan distintos nuevos modelos con otros existentes hace tiempo, pero en realidad lo único que les interesa a los promotores de esta diversidad es visibilizar al colectivo LGTBI. A la vista está en los programas educativos donde tan sólo se les habla a los niños de las parejas homosexuales, los transexuales y la vida soltera.

En este vídeo hablo de las diferencias del mal llamado matrimonio homosexual con el natural.

En este blog puedes encontrar varios artículos que hablan de los beneficios del padre y la vocación al matrimonio, como puedes leer aquí.

Hoy me centraré en otro aspecto a tener en cuenta:

Los beneficios que dicen tener todas estas diversas familias por igual.

Hablan de escuelas inclusivas para que se visibilicen todas las nuevas familias para evitar que los niños que proceden de ellas, se sientan discriminados. Hablan de que los colegios son homófobos, de que los niños traen prejuicios de sus hogares hacia estas familias…

Excusas para imponer unos nuevos estilos de uniones sexuales libres y a ser posibles, estériles, que según dicen, son iguales que la familia natural, es un verdadero experimento social que comienza desde las mismas aulas

¿Realmente se garantiza el bienestar de todos los miembros en ellas? ¿Todas las familias son igual de beneficiosas para el hijo?

Vamos a ver cada uno de estos tipos de familias:

En las uniones monoparentales hay que diferenciar:

Cuando un hombre o una mujer han decidido en solitario tener un hijo por inseminación artificial, con el semen de vete tú a saber quién, o alquilando un vientre, cuya acción resulta repulsiva.

La maternidad o paternidad ejercida en soledad por la causa de un divorcio.

O la causada por la defunción de uno de los dos padres.

Me centraré en la primera pues es la que se interesa visibilizar, para mostrar lo bien que se vive sin relaciones comprometidas, fieles y estables.

En ellas, al hijo se le roba el derecho de conocer y disfrutar de su padre o madre biológica, tan sólo, porque dos adultos así lo han decidido. Y es usado como un producto que se compra por deseo.

Encontramos también estudios que demuestran cómo la mayoría de los niños que llegados a la adolescencia rechazan su genitalidad, se debe a la falta de modelo adulto de su mismo sexo.

También pudiera ocurrir que estos padres o madres tienden a sobreproteger a su hijo, con sus debidas consecuencias: o niños endebles e inseguros o niños rebeldes y narcisistas.

Son niños más propensos a tener una fuerte carencia interior del sentido de su existencia al habérsele negado su derecho a tener una raíz que le da respuesta a su origen.

Familias de acogida o adoptivas.

Las nuevas familias incluyen las de acogida o adoptivas, pero hay que diferenciar las formadas por un padre y una madre a las de los homosexuales.

En el primer caso, al hijo se le concede su derecho de tener un padre y una madre de lo que carece. Se pone por encima el bien del hijo. El hijo al no haber podido ser concebido de modo natural de ese hombre y mujer, por las razones que sean, es acogido en esa familia con el mismo espíritu como si hubiese sido engendrado por ambos padres.

Parejas homosexuales:

En el segundo caso, las parejas de homosexuales le privan de ese derecho de poseer padre y madre y el hijo no es concebido como el fruto de la unión de ambos, pues esa unión homosexual es estéril. El hijo, en este caso, es fruto de un deseo, un anhelo, un capricho… que se ponen por encima del beneficio del hijo.

De hecho, hay una inmensa mayoría de homosexuales que están en contra de la adopción de niños porque defienden su derecho a tener padre y madre.

Testimonios:

Hay cada vez más testimonios de personas que han sido criadas por lesbianas o gais reconociendo que esa carencia la han arrastrado desde niños, pero no han sido realmente conscientes hasta adultos. Claro está que lo medios de comunicación tan solo visibilizan las maravillas que cuentan esos niños que son criados en las uniones homosexuales, pero no informan de la verdadera cara de esa moneda.

Hay algunos que sostienen que hay familias donde se maltrata a los niños y, en contra, uniones de homosexuales que educan a sus hijos modélicamente. Esto carece de fundamento serio como excusa para aceptar sin más que ellos están mejor dotados para cuidar sus hijos y por ello pueden adoptar. No es la nota general ni en un caso ni en el otro. De hecho, si hay que comparar, en porcentaje hay más parejas de homosexuales que maltratan a sus hijos que de las formadas por un hombre y una mujer. Pero claro, esto no te lo van a decir tampoco en las noticias.

Evidencia estudios científicos que desmienten beneficios de las nuevas familias:

Según uno de los estudios más completos, elaborado por el profesor sociólogo Regnerus en la Universad de Texas y apoyado por un buen número de científicos:

Los niños criados por parejas homosexuales tienen mayor porcentaje de serlo ellos también. Lógico, sobre todo, teniendo en cuenta que está más que demostrado no existe un gen homosexual.

Son más propensos a tener relaciones esporádicas y menos estables.

El 40% presentan más posibilidad de contraer una enfermedad de transmisión sexual frente al 8% de los que se crían en uniones de un hombre y una mujer.

De adultos, hay más homosexuales que rozan niveles de pobreza y que se encuentran en paro. Tienen mayor dificultad de socialización de adolescentes porque les ha faltado el modelo masculino o femenino identitario.

Son más propensos a la criminalidad, a la depresión y a la tentativa al suicidio. Y no porque no se les acepte, pues la sociedad, los tienen bastante aceptados y normalizados ya, si no por como ellos mismos se sienten interiormente.

La familia natural

Por último, tenemos a la familia natural que se presenta despestivamente como la anticuada, tradicional o clásica, para resaltar así que distancia mucho de las otras uniones que son progres que es lo que ahora se lleva.

Las civilizaciones más prósperas han protegido a esta familia. Si bien es cierto que ya desde tiempos atrás existían otras uniones muy variadas, nunca hasta la actualidad habían sido igualadas a la familia formada por un hombre- una mujer y los hijos. Simplemente por defensa de su futuro como sociedad y cultura.

Ya lo decía San Juán Pablo II:

La familia es la célula básica de la sociedad.

Esta es la que otorga mayor estabilidad emocional, afectiva, social y psíquica al hijo. Los matrimonios formados por un hombre y una mujer, a pesar de la terrible ley del divorcio espres que facilita la ruptura, sigue siendo la relación con menos rupturas en comparación con las otras diversas uniones. Y esto los hijos lo perciben sí o sí.

Las personas necesitamos estabilidad en nuestra vida en todos los ámbitos, pues en caso contrario, como poco, estaremos condenados a sufrir ansiedad y depresión, que son precisamente dos enfermedades que sufren cada vez más adolescentes.

El hijo, en estas familias, aprende a identificar y reforzar correctamente su identidad sexual formada, no solo por su identidad social y psicológica, si no, en sintonía, con la biológica.

El hijo es fruto de amor de los padres

La familia natural es donde naturalmente el hijo es concebido por el acto de amor de sus padres no por sentimientos exteriores. Es donde aprende el amor incondicional reflejado en sus padres que se dan el uno al otro sin intereses egoístas de por medio.

La realidad que nos traen las nuevas familias  no suponen tanto beneficio como sostienen

Todos podemos apreciar y aceptar que existe una gran diversidad en la sociedad de personas y de vínculos entre ellas, pero esto no significa que todas sean igual de beneficiosas para el hijo y, seamos serios, aceptar esta realidad no significa ni odiar ni rechazar a nadie.

Lo ideal sería mostrar a los niños el modelo más beneficioso sin menospreciar las familias de cada uno de esos niños. Al igual que mostramos cual es la mejor alimentación para que crezcan sanos, y no les hacemos comprender que también hay otros tipos de familias donde los niños comen comida basura. A buen entendedor pocas palabras bastan.

Es una crueldad que se esté jugando con la vida de los niños para favorecer los deseos de llevar unos estilos de vida de ciertas personas, en base a lo que la perversa ideología de género está inyectando en la mente de esta sociedad adormecida.

Este es el progreso y bienestar social que nos traen estas nuevas familias…Para reflexionar sobre la postura que cada uno estamos tomando…

Y para terminar…

Puedes encontrar mucha más información bien documentada sobre cómo la ideología de género va moldeando la sociedad, las evidencias científicas de su falsedad, así como las claves para hacer frente a ella, en mi libro FRENTE A LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO, EDUCAR EN LA LIBERTAD DESDE LA INFANCIA.

Puedes seguir esta y otras publicaciones también en mi canal de YouTube EDUCANDO CON FE Y RAZÓN:

 

Un saludo, la Paz y hasta muy pronto:

ALICIA BEATRIZ MONTES FERRER

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