El imperio Otomano, formado por turcos pertenecientes al Islam, se estaba extendiendo por muchos países a los que conquistaban. Europa occidental, que era cristiana, se puso en alerta porque veían posible que sus países también fueran arrasados por el ejército musulmán turco. Pero finalmente fue derrotado tras largos siglos de batallas. En los libros de historia se narran las proezas que emprendieron los ejércitos de los combatientes. Sin embargo, lo que probablemente no encuentres en ellos, es que fue gracias a Nuestra Señora del Rosario, la Virgen María, por lo que, en la costa de la Península Griega, se produjo la derrota definitiva del Imperio Otomano, de esta manera no…