Cuál es el matrimonio ideal
Amor,  Defensa del Cristianismo,  Ideología de género,  Sexualidad

Cuál es el matrimonio ideal

El matrimonio natural no es igual que el matrimonio homosexual ni que las uniones de parejas de hecho.

El tema de cual es el matrimonio ideal es un tema complicado de tratar dado el nivel de hipersensibilidad en que estamos sumergidos y muchas personas se sienten ofendidas si afirmas algo contrario a su modo de ver.

Yo me voy a centrar en dos puntos claves para hablar: En primer lugar, mi derecho a expresarme libremente, lo cual hago sin faltar al respeto, y, en segundo lugar, hablaré del matrimonio natural, hombre y mujer, en su verdadero sentido, no en los sucedáneos.

Voy a explicar por qué considero al matrimonio formado por un hombre y una mujer, el modelo ideal para la sociedad.

En un primer lugar, lo haré desde un punto de vista práctico, es decir, sin tocar aspectos ideológicos o/y religiosos. Después me adentraré a grandes rasgos en el cristiano.

El matrimonio natural desde un punto de vista práctico para la sociedad.

La diferencia principal de estas uniones radica en la función que tiene para la sociedad. El matrimonio natural, dada su naturaleza de ser el vínculo portador de la vida, es indispensable para que se dé la regeneración de las personas, y, por lo tanto, la sociedad no desaparezca.

Es un vínculo que tiende, de por sí, a la donación mutua en su totalidad, a la fidelidad, la indisolubilidad, y lo anteriormente mencionado, su fecundidad. El hombre y la mujer por su naturaleza, se atraen natural y espontáneamente. Y de esa unión, de un modo también natural surge la necesidad de la procreación. Esto es una realidad que no se basa en imposiciones del heteropatriarcardo, como dicen las feministas radicales.

A la sociedad en su conjunto le interesan estas uniones fuertes y estables para perpetuarse, para no desaparecer.

Además, los matrimonios estables, suelen tener un mayor sustento económico, por lo tanto, mayor es el consumo y mayor la riqueza que genera para la sociedad.

Diferencias y semajanzas entre el matrimonio natural y las parejas de hecho

Las parejas de hecho tienen en común en potencia el poder ser fecundos y demás características. Sin embargo, están alejadas de esa donación total, porque, por miedo al compromiso estable, no dan el paso a la celebración del matrimonio. Dejan la puerta abierta a un “por si acaso no va bien nos ahorramos el papeleo”. Olvidan que el matrimonio es un bien social y ha de ser reconocido socialmente de un modo público por ello. No hacen una alianza de amor absoluta entre ellos.

Para la sociedad, estas uniones no son las más idóneas, porque tienden a romper en porcentaje, con más facilidad.

Y que conste que conozco a parejas no casadas, con hijos, que llevan muchos años juntos, sin embargo, aún así, les falta la chispa del darse por completo, y eso se nota.

El matrimonio natural y el matrimonio homosexual

Tampoco los mal llamados matrimonios homosexuales son beneficiosos para la sociedad. De un modo erróneo, y no casual, se han denominado igual que la unión natural del hombre y la mujer.

Aquí hay una trampa que es importante tener en cuenta.

Cuando algo se legisla, se ha de hacer siempre en base al bien que en su conjunto suponga para toda la sociedad, no para unos pocos. No quiere decir que no se puedan poner leyes que defiendan los derechos de colectivos minoritarios. Todos deben de ser respetados y defendidos. Lo que no se puede hacer es legalizar algo en base a una forma de concebir el amor. Es decir, que el matrimonio homosexual se ha legalizado porque consideran que es amor lo que ellos sienten y por esto se les debe proteger. La trampa está en que no se legisla en base a los sentimientos, si no según lo que suponga de beneficioso para la sociedad. Y como he comentado, el matrimonio natural es el único en este sentido.

El hecho de que en España y otros países, se esté llevando a cabo esta acción, es por un objetivo ideológico, impuesto desde la ONU y regado con muchas subvenciones económicas, no tiene nada que ver con la verdadera necesidad para la sociedad.

El matrimonio natural según el plan de Dios

Pero además de ser una institución social fundamental, es una institución confirmada por la ley divina.

La defensa del matrimonio cristiano hombre – mujer, frente a otras uniones, se ha de basar en la Alianza de amor eterno de Dios hacia la humanidad, reflejada en la entrega, la donación de Cristo, esposo, a su Iglesia, esposa. Es una unión que da vida, no es estéril, sus frutos son el amor, y los hijos son ese fruto en el matrimonio.

El amor de Dios es un amor fiel hasta la eternidad y nunca se romperá esta Alianza a pesar de nuestras infidelidades y pecados. En esta unión, el acto sexual está totalmente alejado de la búsqueda del placer, si no que es la realización de la donación del cuerpo y del alma, que da vida. Además, es una unión que se reconstruye diariamente con el perdón entre los esposos. Para tener estas gracias se hace necesaria la presencia de Dios en medio de ellos y una vida activa en la Iglesia participando de los sacramentos.

La Carta a las Familias nos dice:

“El amor, para que sea realmente hermoso, debe ser don de Dios, derramado por el Espíritu Santo en los corazones humanos y alimentado continuamente con ellos”

Y sabemos que Dios, todo lo que hizo es bueno y bello, por esto, el amor es algo bueno que no puede vivir alejado de su fuente: Dios.

El amor de Cristo es un amor redentor hasta la muerte, así debe ser la entrega entre los esposos. Hasta morir por el otro si hace falta. Pero en el sentido de morir a mi idea de cómo tiene que ser el otro, mi esposo, mis hijos… y aceptarlos y amarlos tal cual son. El morir es símbolo del sufrimiento que pueda darse por el carácter, la falta de atención o consideración, por algún acontecimiento que se haya vivido… De esa muerte ontológica tan sólo Cristo puede hacer resucitar al matrimonio y hacer brillar el verdadero amor que camina sobre las aguas de la muerte.

Y Por supuesto, implica la inseparable entrega del acto conyugal con el doble significado unitivo y procreador, tal y como Dios lo ha dispuesto en su plan y su voluntad eterna.

Para finalizar, comparto un texto del documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe el 3 de Junio de 2003 titulado “Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales”. (Publicado antes de que en España se legalizara el mal llamado matrimonio homosexual, que se hizo en el 2005)

“…La Iglesia enseña que el respeto hacia las personas homosexuales no puede llevar de ningún modo a la aprobación del comportamiento homosexual o al reconocimiento legal de las uniones homosexuales. El bien común exige que las leyes reconozcan, favorezcan y protejan la unión matrimonial como base de la familia, célula primaria de la sociedad. Reconocer legalmente las uniones homosexuales o equipararlas al matrimonio significaría no solo aprobar un comportamiento desviador, con la consecuencia de convertirlo en modelo de la sociedad actual, sino también ofuscar valores fundamentales que pertenecen al patrimonio común de la humanidad”

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Un saludo, la Paz y hasta muy pronto

ALICIA BEATRIZ MONTES FERRER

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