Amenazas a la familia y el matrimonio natural en la actualidad
Defensa de la Vida humana,  Defensa del Cristianismo,  Sexualidad

13 amenazas al matrimonio y la familia natural en la actualidad

Amenazas al matrimonio y la familia natural en la actualidad.

Actualmente no es dificil percatarse de que tanto el matrimonio como la familia natural están rodeados de amenazas. Miramos a nuestro alrededor y fácilmente podemos observar que cada vez hay menos matrimonios, que los que hay se rompen fácilmente y que las familias son grupos de convivencia que difieren mucho de la concepción de hace unos años.

El contexto del matrimonio y la familia natural en las sociedades progresistas

¿Qué ha ocurrido? ¿Han cambiado los valores y prioridades de las personas? ¿Esto forma parte del progreso? ¿Supone mayor beneficio para la sociedad?

A la vista está que no puede ser más enriquecedor ni para la sociedad ni para las personas esta situación. Porque, aunque se engañe con la concepción falsa de que se tiene más libertad y menos sumisión a las estructuras patriarcales impuestas, es una gran mentira.

Primero hemos de partir de unos datos reales, válidos para cualquier persona sea de la opinión que sea:

El número de personas con depresión está aumentando. Algunos consideran que es por la falta de recursos económicos, pero esto es fácilmente desmontable, pues en épocas anteriores de crisis, la sociedad se encontraba más sana emocional y psíquicamente. Tampoco valen las posturas que se inclinan por el aumento de violencia, ya que también en épocas anteriores la tolerancia hacia actos violentos era mayor.

Más bien yo me inclinaría a la falta de identidad y de sentido en la vida.

La primera causa externa de muertes en España es debida al suicidio. Los expertos del Teléfono de la Esperanza recuerdan que la literatura científica especializada relaciona la vulnerabilidad de las personas con determinadas enfermedades mentales, pero que los datos estadísticos de adolescentes y jóvenes muestran que, en la mayoría de los casos, el deseo de morir surge como respuesta a una crisis vital, sin que haya un trastorno identificado de base.

Y en general, en toda Europa, Latinoamérica, y resto del mundo, es una realidad que va en aumento.

El fracaso escolar, niños con hiperactividad y problemas comportamentales, aumento de adolescentes enganchados a las nuevas drogas (y las anteriores)… en fín, que no parece que estén muy bien los futuros adultos.

Si tenemos en cuenta una serie de factores negativos que expongo a continuación, podremos darnos cuenta que fácilmente podemos relacionarlos. Las amenazas al matrimonio y la familia natural son un factor decisivo de la situación actual.

La destrucción del matrimonio y la familia natural es el foco que nos están llevando a sociedades cada vez más enfermas. Pero enfermas del alma.

Las amenazas al matrimonio y la familia natural se pueden resumir en estos 13 puntos:

1.- El debilitamiento de la fe.

La pérdida del sentido de la fe, de la creencia en Dios, nos lleva a la ausencia de las prácticas religiosas, lo que supone no tener contacto con la Iglesia y sus sacramentos. Que son la fuente principal de la vida de todo cristiano.

Esto supone que se vaya perdiendo referencia a lo trascendental. Por lo que la persona va quedando encerrada en lo tangible, en las cosas materiales de este mundo.

A su vez, esta pérdida de referencia al más allá, le vuelve una persona materialista.

Si tenemos en cuenta que desde nuestra concepción Dios ha puesto en nuestro interior el deseo de plenitud y felicidad, eso es lo que buscaremos. Y lo haremos donde hayamos aprendido y según lo que tengamos a nuestro alrededor. Si hemos perdido la referencia a Dios, nos quedamos en lo mundano, ahí es donde lo buscaremos.

El problema viene cuando estamos buscando en lugares equivocados. Dios nos ha creado a imagen suya, y Él es Amor, un amor trinitario, de comunión, de darse a los demás. Si somos hechos a su imagen, estamos creados según su amor. Lo llevamos grabado en nuestra alma. Entonces, eso es lo que anhelamos. Buscamos ese amor, buscamos a Dios, aunque incluso ni a veces nos demos cuenta, porque eso es lo único que llena nuestras ansias de felicidad plena.

San Agustín decía:

Nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto mientras no descansa en ti

2. La pérdida del sentido de la vida.

Si perdemos esa referencia a Dios, seremos incapaces de encontrar el sentido de nuestra vida, es decir, la verdad de la persona. Porque venimos de Dios y vamos hacia Él, así que, si olvidamos nuestra raíz, si la dejamos secar, ¿de dónde nos nutriremos?

3. El relativismo.

Esta falta de Verdad en nuestra vida, viene sustituido por el relativismo que postula que no existe una verdad absoluta. Cada uno tendrá su verdad, según sus creencias o situaciones personales.

Gran error, pues esa misma teoría de que nada es verdad, niega esa misma afirmación, pues todo sería relativo, por lo cual, hasta nosotros mismos, en lo que pensamos o decimos, no podemos estar seguros de estar en la verdad.

La vida se volvería un auténtico caos, porque no tendríamos referencias de ningún tipo. Sin embargo, a la vista está, que todos las buscamos en unas ideologías u otras, en la política, en la naturaleza, en uno mismo, en un ser superior… Pero la buscamos porque esa verdad la llevamos grabada en nuestra alma: Dios.

4. El positivismo.

A su vez, el positivismo nos ofrece solo el conocimiento verídico si está demostrado por lo tangible, por lo que se demuestra científicamente.

Gran error también, porque la felicidad, por ejemplo, no se puede mostrar, si no experimentar, y no por eso decimos que no exista. Aunque ya ciertamente haya personas que están llegando a afirmar también esto.

Así que se desplaza todo conocimiento que venga de una tradición, de la metafísica, de la ética o de la religión.

5. Pérdida de la dignidad humana.

Si no somos seres creados a imagen de Dios, entonces somos criaturas semejantes al resto de las que habitan en la tierra. Esto nos lleva a una antropología reduccionista del ser humano.

Nuestra dignidad se asemeja a la dignidad de los animales. De ahí toda la cultura que se está creando en torno al “animalismo” y el “ecologismo” que nos introducen la naturaleza como un todo al mismo nivel.

6. El individualismo.

Otro aspecto que hace mucho daño a las personas es vivir sin tener en cuenta a los demás, tan sólo cuando reportan algún interés. Se vive para sí mismo, fruto de una mala concepción de lo que es la verdadera libertad.

Nos arrastra a un terrible egoísmo que se cristaliza en una sociedad narcisista: individuos encerrados en su mundo, sus caprichos y placeres.

Genera así sujetos consumistas y utilitaristas. Buscarán llenar sus ansias de plenitud consumiendo todo aquello que les reporta placer (confundido con felicidad). Así no es de extrañar que se utilicen también a las personas como objetos de deseo y de usar y tirar.

7. El sentimentalismo y emotivismo

El narcisismo supone la carencia del sentido profundo del amor como un salir de uno mismo para entregarse al otro, provocando que la persona se ciña tan sólo a los sentimientos y emociones iniciales.

Nuestra sociedad está sumergida en una verdadera cultura de lo sentimental, ensalzando lo emotivo dejando de lado la inteligencia que nos ayuda a discernir, con el raciocinio, lo que realmente es bueno para nosotros. De ahí que se antepongan las ideas y lo que se siente, sin fundamento lógico en la sexualidad.

8. El hedonismo y pansexualismo

Esta cultura de lo emocional nos sumerge en la búsqueda del placer y del bienestar. Los anuncios, medios de comunicación, canciones… nos muestran estas realidades como valores supremos.

9. Infra- cultura de lo provisorio.

El problema surge cuando esas emociones cambian, porque son variables, y dejan de tener interés eso que lo provocaba, lo que lleva a buscar nuevas sensaciones. De ahí, la cultura de lo provisional, lo cambiante, lo rápido y pasajero.

La cual, está directamente relacionada con la falta de compromiso en lo que emprendemos y que se cristaliza en las relaciones humanas, especialmente en las de las parejas.

Todo esto lleva a las separaciones, divorcios y relaciones extramatrimoniales.

10. Comercializacion del cuerpo y del sexo.

Si unimos lo anteriormente citado, podemos llegar fácilmente a entender que se den hechos como la prostitución, la pornografía y abuso hacia menores y mujeres. Sin olvidar las prácticas en las que, mediante el uso de terapias, se fabrica un hijo en un laboratorio o se alquila un vientre para dicho fin.

Dicho sea de paso, que hay grandes negocios económicos detrás que lo promueven y defienden.

11. La deconstrucción cultural y jurídica del matrimonio y la familia.

Sin duda la entrada en la legislación y la cultura del mal llamado matrimonio homosexual, así como las nuevas familias, les ha provocado mucho daño.

En primer lugar, hemos de tener en cuenta que se ha legislado en base a los sentimientos, al amor que dicen unen a estas parejas. Al igual que ocurre en los argumentos que sostienen las nuevas familias de homosexuales. Se obvia así que lo que se legisla en una sociedad se hace siempre porque suponga un beneficio para ésta. Una familia natural es la base al ser el lugar natural donde se engendran los hijos que son el futuro de la sociedad. Las demás familias y uniones son estériles.

A su vez al llamarlas con las mismas denominaciones hacen que se desprecie su función, su verdadero valor para la sociedad, que se las equipare como si fuesen exactamente igual y se introduce sutilmente la idea de que se puede elegir la modalidad que cada cual deseé.

Gran error, porque se olvida el verdadero sentido del amor que es entrega fecunda en un compromiso estable que es beneficioso para la sociedad, al aportar personas con compromisos fuertes, leales, seguras…. Y maduras.

12. La ideología de género.

Ni que decir tiene que es un ataque directo a toda la antropología del ser humano. Niega su naturaleza de la persona como un ser varón o un ser mujer. Lo cual lleva al rechazo de la unión varón- mujer, y, por ende, del sentido del matrimonio y de la familia natural.

Una ideología que pretende presentarse como una nueva visión antropológica incuestionable y totalmente verdadera pero que está causando estragos en la sociedad. Postulando que podemos elegir el sexo sentido y la atracción sexual será independiente del sexo opuesto.

13. La contra cultura de la muerte.

Una mentalidad antinatalista, anti enfermos, anti ancianos… supone también una amenaza al matrimonio y la familia natural.

Ya lo estamos viendo: legalización de abortos en todo el mundo, eutanasia… Se busca un hombre perfecto, sin enfermedades, que produzca y consuma… Lo que nos llevará tarde o temprano al transhumanismo.

 

Como vemos, son muchos los ataques y amenazas que el matrimonio y la familia natural padecen en la actualidad.

Nos toca a nosotros salir en su defensa con verdaderos argumentos y sobre todo, con nuestro testimonio fiel a la Verdad.

Un saludo, la Paz y hasta muy pronto:

ALICIA BEATRIZ MONTES FERRER

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